buscar
Spanish flagEnglish flag






Tiempo estimado de lectura 2:23 min. rellotge



Niños agresivos: Cómo controlar su ira

Para muchos padres es un problema tener un niño agresivo, ya que no solo lo son en la casa sino que también en la escuela; en donde dejan mostrar toda su agresividad de manera incontrolada.

Una cosa es tener un hijo travieso, que se haga respetar de sus amigos y compañeros de la escuela y otra cosa es que sea agresivo con todos los que lo rodean. Debemos saber que la agresividad es un problema que no solo afecta a la familia sino a los compañeros de escuela, vecinos y al niño mismo. Este comportamiento hace que los otros niños le huyan por temor a ser maltratados, es decir que el niño tiene relaciones sociales casi nulas, además tiende a disminuir su rendimiento académico a pesar de tener buenas calificaciones.

Es una situación difícil de manejar y para hacerlo, hay que saber las causas; así tendrás la mejor solución para ayudar a tu hijo. Lo primero que debes hacer es examinar tus relaciones familiares, ver cómo es el comportamiento que tienen los integrantes del hogar, ya que muchas veces la agresividad de los niños es un comportamiento aprendido o es una respuesta a todo eso que le has enseñado. En este caso lo que debes hacer es cambiar tu conducta y por ende la de tu hijo cambiará, cuando él vea que en su casa no se grita, se habla con amor y se respetan las opiniones; él decidirá hacerlo, pero debes explicarle que tu comportamiento pasado no era el correcto y por eso lo has cambiado.

Otro factor que puede generar ese comportamiento en el niño es la poca atención que recibe de tu parte y de los seres que lo aman, en ocasiones él lo hace para llamar la atención; para decir aquí estoy mírenme, no soy invisible. Cuando esto sucede debes darle mucho amor a tu pequeño, recuerda que el amor tiene efectos increíbles en las personas y mucho más en los niños; él te agradecerá que lo hagas y lo mejor de todo es que esa energía que expresaba en ira, la usará para hacer el bien. Será tan beneficioso tu amor que en el futuro tu hijo podrá ser un gran líder.

Pero si su agresividad es fruto de una tendencia destructiva y egoísta lo ideal es que lleves a un psicólogo, él te dirá qué herramienta debes usar con tu niño. Este caso es muy diferente al resto y es muy difícil de manejar, por ello es muy importante la ayuda de un especialista; así evitarás que tu hijo se convierta en una persona antisocial y porque no decirlo, en un problema para la sociedad.

Además puedes usar herramientas didácticas con tu hijo, ellas le ayudaran a canalizar las energías negativas, por ejemplo, la Economía de Fichas. Lo que harás básicamente con ella es darle una ficha de un color, que signifique premio, cuando él se comporta bien y una de otro color cuando lo haga mal; la idea es que el niño sepa que será castigado con una mala ficha cuando se comporte mal y premiado con otra cuando lo haga bien.

Recuerda que antes de cualquier herramienta, lo principal es darle mucho amor a tu hijo, para que él se sienta motivado a ser un buen chico y sobre todo hazle saber que su buen comportamiento es motivo de alegría para ti.








...por Yadira Micolta ...por Yadira Micolta


Patrocinador



Otros Reportajes:


Los más comentados:




Publicidad




Patrocinador




Publicidad



En colaboración:
Fox   National Geographic Channel   Feelnoise   Foxlife   Guinness World Records   Phaidon   Blume   Editorial Planeta

| PortalMundos.com Internacional |
fltx Europa: España fltx América del Norte: México, US en español fltx América Central: Costa Rica, Cuba, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana fltx América del Sur: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela

PortalMundos Factory, S.L. | 2000 - 2014 | Hosting Profesional por :: isyourhost.com ::


Todo el contenido publicado en MundoPeques deberá ser interpretado con fines educativos y no pretende sustituir o reemplazar una evaluación, diagnóstico, tratamiento, consulta o consejos establecidos por su médico o profesional de la salud, ni la visita periódica al mismo.